Mentor y Maestro

Mentor y Maestro

Todos tenemos recuerdos de personas que nos han marcado a través de la vida, personas que, por su cariño, sabiduría, carácter, enseñanzas, y pasión han tenido influencia en quienes somos hoy. Difícil es encontrar que una persona coincida en marcar a tantos, pero si hay uno que lo representa para el pueblo bautista en Chile, ese es el Dr. Oscar Pereira García.  El doctor, pastor, teólogo, maestro, esposo y padre Oscar Pereira partió a la presencia del Señor este pasado 23 de septiembre, dejando su largo caminar en esta vida para ahora disfrutar de la gloria eterna junto al Padre celestial.

Oscar Pereira nació el 22 de junio de 1932 en el Fundo La Mañana en Cunco, cercano a Villarrica. Fue el quinto hijo de once de sus padres Juan Pablo Pereira Cares y Etelinda García Sanhueza. Llegó a conocer y a entregar su vida al Señor Jesucristo cuando niño por medio del ministerio del pastor Oscar Docmac, un migrante palestino que llegó a Chile a buscar fortuna pero que se encontró con algo mayor, la salvación por medio de Jesucristo. Al crecer, el pequeño Oscar cumplió la ordenanza del bautismo a los 16 años de edad, bajando a las aguas de la mano del pastor Abdón Pacheco el 28 de marzo de 1948 en la Primera Iglesia Bautista de Villarrica. Ya al año siguiente, el joven Oscar estaba sirviendo en la extensión del Reino de Dios misionando en localidades cercanas a Villarrica tales como Catrico, Neltume, Palguín Alto, Fundo Santa Filomena y Pucón.

Ingresó a estudiar en el Seminario Teológico Bautista en al año 1951 cuando ésta ocupaba las dependencias de Argomedo 314. El joven Oscar tenía 18 años de edad y había cursado solo hasta el sexto año de enseñanza básica. Estuvo bajo la tutela de maestros de la Palabra de la talla de Honorio Espinoza, Cecilio McConnell y Ruben Franks. Al egresar en 1955, terminó la secundaria e ingresó a la Universidad de Chile donde se tituló de Profesor de Historia y Geografía en 1978. Siempre agradecido de Dios por la oportunidad de estudiar, este joven campesino nunca dejó su pasión por los libros y siguió la vocación de docente por el resto de su vida…

 Se casó con Florencia Gamboa en 1958 y tuvieron cuatro hijos: Oscar Eduardo, Leonardo Enrique, Marcela Edith y Susana Ruth. De ellos los Pereira García tienen 9 nietos. La hermana Florencia falleció en 1984, y Pereira se casó en segundas nupcias con Margarita Rojas, fiel compañera que lo acompañó hasta su último respiro. Escribió una vez: “Sepulté a mi primera víctima en un cerro que huele a mar, en Valparaíso Playa Ancha, la segunda me sembrará en el primer Parque Del Recuerdo, Recoleta de la capital”.

Sin duda, uno de sus grandes contribuciones fue en el área teológico. Para muchos teólogos y académicos, Pereira fue el evangélico chileno más destacado no solo en Chile, sino también en Latinoamérica. Fue miembro fundador de la Fraternidad Teológica Latinoamericana (FRATELA) en 1970, y profesor de Historia y Literatura Hebrea en el Centro de Estudios Judaicos de la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Chile en los años 1971-1979. Además, fue el único chileno que colaboró con la traducción de la Biblia al Castellano de la versión Reina Valera 1995 en la Sociedad Bíblica Unida, integró el equipo de traducción de La Biblia Nueva Versión Internacional de 1999 de la Sociedad Bíblica Internacional, y trabajó en la revisión de la Reina Valera Actualizada de Mundo Hispano en 1990.  Sus escritos incluyen varios libros, y más de cien ensayos, artículos e investigaciones.

La larga trayectoria ministerial del pastor Oscar Pereira está ligada más al Seminario Teológico Bautista que cualquier otra área ministerial. Pereira fue profesor del Seminario por cerca de 60 años, donde destacó como profesor de teología, historia de la iglesia, Historia de los Bautistas, ética y hebreo, entre otros. Fue instalado como rector de la institución en 1999, cargo que desempeñó hasta marzo de 2012. En el año 2003 recibió el grado de Doctor Honoris Causa en teología del Eastern Baptist Theological Seminary en Filadelfia, Pennsylvania, Estados Unidos, y en 2012 fue homenajeado por la Alianza Bautista Mundial por sus muchas contribuciones a la obra bautista en Latinoamérica.

El pastor Pereira fue un mentor de muchas generaciones. No solo es reconocido en Chile y el exterior por su erudición bíblica, sino también por su personificación de valores humanos como la humildad, la verdad, la justicia, y el amor al prójimo. Fue defensor de los derechos humanos a su manera, y crítico de las injusticias sociales que se manifestaban en el contexto político-social.

Sin duda, Pereira tocó muchas vidas en diferentes maneras. Muchos de los pastores bautistas chilenos y líderes eclesiásticos del mundo evangélico, llevan consigo el legado que Pereira ha dejado. Lo despedimos con el dolor de ver partir a un ser querido, pero con gozo y agradecimiento por su larga trayectoria en nuestra casa de estudio, y por la forma que Dios lo usó para tocar tantas vidas.